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Un número cada vez mayor de autónomos en España está descubriendo una dura verdad: el trabajo por cuenta propia puede significar largas jornadas, altos costos fijos y un ingreso mensual que apenas cubre lo básico. Una nueva advertencia de la asociación de autónomos UPTA sugiere que no se trata de un problema marginal. Es estructural y está atrapando a cientos de miles de personas en la “pobreza de los ocupados”.
UPTA dice que alrededor de 795.413 trabajadores autónomos sobreviven con 670 euros al mes o menos, aproximadamente una cuarta parte de los registrados en el sistema RETA. Para ponerlo en contexto, ese nivel de ingresos puede desaparecer rápidamente una vez que se paga el alquiler o la hipoteca, la electricidad, la gasolina, el seguro y la comida.
UPTA también señala una banda más amplia de fragilidad: más de un millón de autónomos declaran ingresos mensuales netos inferiores a 900 euros. Ese no es territorio de “ingresos adicionales”. Se trata de personas que intentan vivir su vida con sumas que a menudo se sitúan incómodamente cerca del mínimo necesario para pasar un mes.
El riesgo que nadie presupuesta
Para los empleados, un mal mes podría significar recortes. Para muchos autónomos, esto puede significar quedarse atrás. Los trabajadores autónomos a menudo asumen el riesgo solos: sin horas garantizadas, sin aumentos salariales predecibles y con poca protección en caso de enfermedad, una camioneta averiada, un cliente que paga tarde o un costo familiar repentino.
Aquí es donde el trabajo por cuenta propia deja de parecer libertad y empieza a parecer exposición. Y cuando ya estás operando cerca del límite, una sorpresa puede hacer que todo se endeude.
La “Tarifa plana” te ayuda a empezar, pero no te puede hacer rentable
El sistema de Seguridad Social español ofrece un comienzo reducido para muchos nuevos autónomos. A través de Importass (plataforma oficial de la Seguridad Social), la tarifa plana se describe como una cuota mensual de 80€ durante los primeros 12 meses, con condiciones y posibles ampliaciones en algunos casos.
Hace que empezar sea más fácil. Pero la crítica de UPTA es contundente: los incentivos pueden llevar a las personas a trabajar por cuenta propia antes de tener una base de clientes estable, precios realistas o margen suficiente para absorber períodos de calma. En otras palabras, usted puede estar “registrado exitosamente” y aún así fracasar financieramente.
España congela la subida de las tasas autonómicas
Un sistema basado en estimaciones y corregido más tarde
Desde la reforma ligada al Real Decreto-ley 13/2022, los autónomos eligen bases de cotización ligadas a los ingresos netos esperados, con ajustes posteriores una vez se conocen las cifras reales. La Seguridad Social pone a disposición un simulador público para que los trabajadores puedan estimar lo que deben pagar.
En teoría, esto es más justo que un enfoque único para todos. En la práctica, los bajos ingresos todavía chocan con costos inevitables, y la realidad de los “trabajadores pobres” puede persistir incluso cuando alguien esté haciendo todo bien.
¿Por qué la gente se queda estancada?
Cerrar un negocio no es tan sencillo como apagar una computadora portátil. Puede parecer un fracaso personal. También puede significar perder la identidad, la rutina y la esperanza de que “el mes que viene será mejor”. Para algunos, no existe una ruta clara de regreso al trabajo asalariado, especialmente después de años fuera del mercado laboral tradicional.
UPTA pide más que advertencias. Quiere orientación práctica, incluido apoyo para la reconversión y ayuda en la transición hacia un empleo remunerado cuando el trabajo por cuenta propia ya no sea viable.
Qué significa esto para la economía española
España suele celebrar el emprendimiento como una solución al desempleo, al declive rural y a la falta de empleos estables en ciertos sectores. Pero si una proporción considerable de autónomos obtiene ingresos de nivel de pobreza, el modelo comienza a parecerse menos a un empoderamiento y más a una válvula de presión.
El desafío político es incómodo: alentar el autoempleo es fácil de transmitir. Arreglar las condiciones que lo hacen precario (demanda débil, pagos atrasados, fragilidad de las microempresas, apoyo desigual a las habilidades y redes de seguridad débiles) es mucho más difícil.
Una revisión de la realidad para 2026
El trabajo por cuenta propia no debería significar elegir entre pagar la Seguridad Social y comprar alimentos. Sin embargo, esa es la situación a la que muchos se ven empujados.
Las cifras de UPTA son una luz de advertencia: si España quiere una economía de pequeñas empresas más sana, el objetivo no puede ser “más autónomos”. Tiene que haber autónomos más sostenibles, con caminos realistas hacia ingresos decentes o salidas dignas cuando las cifras simplemente no cuadran.
Fuentes: UPTA, Seguridad Social