Bancointer | Con la reestructuración del grupo en marcha, tras la venta de las filiales de Telefónica Hispam y las reducciones de plantilla en España, la atención en 2026 está puesta en la posibilidad de una transacción corporativa. Las nuevas regulaciones europeas introducidas en enero que favorecerán los procesos de consolidación para promover una mayor escala, competitividad e inversión en infraestructuras, y la existencia de diversas alternativas, especialmente en España y Alemania, aumentan la probabilidad de fusiones y/o adquisiciones. Con una estructura financiera ajustada y el objetivo de mantener la calificación crediticia actual, no se puede descartar una ampliación de capital si fuera necesario.
Cualquier transacción potencial tendrá que agregar valor. La clave será el precio a pagar y las sinergias obtenidas, que deberían elevar el perfil de crecimiento y la rentabilidad del grupo. El crecimiento orgánico gana algo de tracción en el cuarto trimestre de 2025, pero sigue siendo moderado y por debajo del de sus pares europeos, con aumentos del 1,5% en los ingresos y del 2,0% en el EBITDA en 2025.
El flujo de caja libre supera ligeramente el objetivo anunciado y asciende a 2.800 millones de euros. Para 2026, los objetivos marcados en el Plan Estratégico se mantienen sin cambios: crecimiento orgánico de ingresos y EBITDA del 1,5%/2,5% y flujo de caja libre de 3.000 millones de euros, en el extremo superior del rango previsto.
La nueva configuración de dividendos como un porcentaje amplio (40%/60%) de un flujo de caja libre calculado ad hoc proporciona flexibilidad financiera al grupo, pero reduce la visibilidad para los accionistas. La rentabilidad por dividendo actual se sitúa en el 4,1%.