Reportado por Equipo Editorial Consejeros
El IPC mantuvo su tasa interanual en el 3,2% en mayo y ya lleva tres meses consecutivos por encima del 3% en medio del shock energético provocado por la guerra en Irán, según datos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y recogidos por Europa Press.
La agencia explicó que en el desempeño de la inflación de mayo, transporte y actividades recreativasel deporte y la cultura hicieron subir los precios, ya que sus precios cayeron menos que en mayo de 2025, mientras que la ropa y el calzado, así como los alimentos y bebidas no alcohólicas, hicieron bajar los precios. Estos últimos mantuvieron sus precios estables en mayo, frente a la subida experimentada en el mismo mes del año pasado.
En cuanto a la inflación subyacente, según la estimación del INE, aumentó una décima porcentual en mayo, hasta el 2,9%.
En términos mensuales (mayo respecto a abril), el IPC subió un 0,1%, moderando en tres décimas el avance del 0,4% observado en abril. Con el aumento de mayo, la inflación mensual ha aumentado durante cuatro meses consecutivos.
El departamento que dirige Carlos Cuerpo ha subrayado que la inflación se mantuvo estable en mayo “gracias a las medidas del Gobierno y al ‘escudo renovable’ en un contexto de alta volatilidad de los precios de la energía debido a la guerra de Irán”.
En cuanto a las medidas anticrisis, tras la reducción de las facturas de electricidad en abril,A partir del 1 de junio se iniciará la eliminación gradual de la reducción del Impuesto Especial sobre la Electricidad y del IVA aplicable a la electricidad, gas natural, briquetas, pellets y leña.. Las medidas relativas al Impuesto sobre el Valor de la Producción Eléctrica se mantendrán hasta el 30 de junio.
Las medidas fiscales sobre los carburantes –tipos reducidos del Impuesto sobre Hidrocarburos, IVA del 10% sobre gasolinas, diésel y biocombustibles, y devolución parcial sobre el diésel comercial– seguirán vigentes hasta el 30 de junio.
También seguirán vigentes medidas sectoriales: ayudas a agricultores y transportistas, así como mayores descuentos en la tarifa social de la electricidad (42,5% para consumidores vulnerables y 57,5% para consumidores muy vulnerables).
El Gobierno seguirá vigilando la evolución de los precios en consulta con los interlocutores sociales y los sectores más afectados para determinar si es necesario mantener determinadas medidas más allá del 30 de junio, abolirlas o introducir otras nuevas.