Sólo la inflación, que está aplastando el poder adquisitivo de los españoles, ha provocado que la ratio deuda/PIB caiga hasta el 100,8% del PIB en 2025. Esto supone un descenso de 23,4 puntos porcentuales respecto a 2021, cuando alcanzó su máximo histórico. En términos nominales, el volumen de deuda pública alcanzó los 1,7 billones de euros en 2025 (aunque esta cifra se refiere solo a la deuda computable a los efectos del procedimiento de déficit excesivo de la UE) después de crecer un 4,8% interanual.
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) publicó este jueves una nueva edición de su ‘Observatorio de la Deuda’, en el que analiza la evolución reciente de la deuda pública española. Advirtió que, si bien la trayectoria reciente ha sido favorable, mantener la sostenibilidad a largo plazo requerirá esfuerzos fiscales adicionales en un contexto marcado por cambios demográficos, nuevas necesidades de gasto y un entorno macrofinanciero más incierto.
A medio plazo, el informe identifica riesgos elevados. En un escenario de “sin cambios de política”, la deuda pública disminuiría ligeramente hasta 2028, pero posteriormente volvería a aumentar hasta situarse en torno al 108% del PIB en 2036, impulsada por déficits persistentes y un mayor gasto asociado con el envejecimiento de la población.
Específicamente, el análisis estima que sería necesario mejorar el saldo primario estructural en 5,3 puntos porcentuales del PIB para estabilizar la deuda en el largo plazo, principalmente debido al aumento del gasto en pensiones, atención médica y cuidados a largo plazo. Además, se necesitaría un ajuste de 4,8 puntos del PIB para reducir la deuda al 60% del PIB… ¡para el año 2070!
La AIReF es una de las pocas voces independientes que aún se escuchan dentro del sector público español. Por eso, fiel a su estilo, el Gobierno está dispuesto a silenciarlo nombrando a una subdirectora del Ministerio de Hacienda, Inés Olóndriz, en sustitución de Cristina Herrero, que acaba de concluir su mandato.
Designar a un subordinado para encabezar una autoridad independiente es tan embarazoso que incluso el periódico oficialista El País consideró oportuno alzar ligeramente la voz con un editorial titulado ‘Nombramiento inapropiado’ y un breve resumen explicando que: ‘La propuesta de un alto funcionario de Hacienda para dirigir la AIReF es un desaire a la necesaria apariencia de imparcialidad de las instituciones independientes’. lo necesario apariencia? ¿Por qué?