El presidente de Naturgy afirma que el Plan Energético de España está obsoleto

Francisco Reynés, presidente ejecutivo de Naturgy, considera que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) ya ha quedado obsoleto dado el ritmo al que evoluciona el sector energético y el panorama internacional.

“El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, desde mi perspectiva, ya quedó obsoleto. Incluso la última actualización está muy rezagada, no tanto en términos de tiempo, sino si se compara con todos los acontecimientos que se han desarrollado desde entonces”, afirmó Reynés durante la inauguración del XI Foro de Energía organizado por elEconomista.es.

El presidente de Naturgy argumentó que el PNIEC se creó originalmente para «definir ambiciones» y «fijar objetivos», pero cree que los cambios en el panorama energético exigen ahora dar un paso más. “Considerando cuánto ha cambiado el mundo, creo que debemos actualizar y evolucionar este PNIEC para convertirlo en una herramienta de ejecución y seguimiento”.

En este sentido, Reynés advirtió que “la transición no puede gestionarse únicamente fijando metas”, sino que debe manejarse “gestionando la implementación y asegurando que la implementación cumpla con los objetivos previstos”.

La planificación fue uno de los cuatro grandes retos destacados por el presidente de Naturgy durante su intervención. Paralelamente, ha pedido estabilidad regulatoria para atraer las inversiones que aún requiere el sistema energético, una simplificación de los procedimientos administrativos y una gestión adecuada de la creciente penetración de las energías renovables.

Reynés hizo especial hincapié en la necesidad de dar certidumbre a un sector caracterizado por inversiones de muy largo plazo, reclamando “marcos regulatorios estables, atractivos e incentivadores” y advirtiendo que “contrariamente a lo que pueda parecer, aquí todavía se necesitan muchas más inversiones”.

España, destacó, posee importantes ventajas para acometer la transición energética. “Tenemos agua, tenemos viento, tenemos mucho sol, pero también tenemos capacidades humanas, lo que probablemente sea uno de los diferenciadores clave para cualquier empresa”, explicó.

Sin embargo, estas fortalezas chocan con “procesos administrativos complejos y engorrosos”, hasta el punto de que hoy representan “probablemente el principal cuello de botella”.