Enlace de valores | Tubacex (TUB), el fabricante de tubos alavés con una parte importante de su negocio centrado en las industrias del petróleo y el gas, ya está sintiendo los efectos de la guerra en Irán y ha anunciado a los sindicatos ajustes temporales en caso de que persista la caída de ventas como consecuencia del cierre del Estrecho de Ormuz, según informa el diario Expansión.
Tubacex afirma que, ante la caída de pedidos derivada del conflicto en Oriente Medio, se plantea realizar ajustes temporales de plantilla.
En una carta enviada a sus sindicatos, con los que negocia desde hace dos años la renovación del convenio colectivo, la dirección de Tubacex destaca el impacto negativo de la guerra en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz en sus operaciones. El difícil contexto geopolítico internacional, que se intensifica con el conflicto en Irán, coincide con un momento en el que el fabricante de tubos esperaba un impulso gracias a su nueva planta de acabado y roscado de tubos en Abu Dhabi. Se esperaba que estas instalaciones, que forman parte del megacontrato de mil millones de euros con Adnoc, generaran un «crecimiento significativo» para Tubacex en 2025 y 2026.