Lanzar un negocio antes de los 30 años puede parecer como presentarse a un examen final sin dejar de aprender la clase. Es posible que ya tenga la idea, la energía y el manejo de las redes sociales bloqueados, pero los inversionistas, prestamistas y socios quieren más que emoción. Quieren pruebas de que el negocio puede funcionar.
Un plan de negocios no es sólo un documento de estilo escolar con gráficos y lenguaje formal. Es una comprobación de la realidad. Muestra quién es el cliente, cómo ganará dinero la empresa, cuáles son los riesgos y qué debe suceder a continuación. Para los empresarios menores de 30 años, esa claridad puede ayudar a convertir una idea en bruto en un discurso creíble.
Ejemplos de estudio que conectan la idea con el dinero real
Antes de escribir una presentación, es útil revisar un ejemplo de plan de negocios sólido y estudiar cómo la idea de negocio se conecta con los números. Un buen ejemplo no dice simplemente: «Este producto es necesario». Explica quién lo necesita, con qué frecuencia pueden comprarlo, cuánto pagarán y cuánto cuesta entregarlo.
Ésa es la diferencia entre una idea genial y un negocio financiable.
La Administración de Pequeñas Empresas de EE. UU. explica que los planes de negocios pueden ser tradicionales o eficientes. Un plan tradicional es más detallado y puede resultar útil a la hora de buscar financiación. Un plan Lean Startup es más corto y se centra en las partes más importantes del negocio. Para un joven emprendedor, cualquiera de los formatos puede funcionar, pero el plan debe responder a las mismas preguntas fundamentales.
- ¿Quién es el cliente?
- ¿Qué problema resuelve el negocio?
- ¿Cómo lo encontrarán los clientes?
- ¿Cuánto costará ejecutarlo?
- ¿Cómo crecerán los ingresos?
- ¿Qué hace que el negocio sea difícil de copiar?
Estudiar ejemplos ayuda a los fundadores a ver cómo encajan estas respuestas. Un plan de camión de comida, por ejemplo, debería conectar el precio del menú con los costos de los ingredientes, el tráfico peatonal local, las reservas de eventos, la dotación de personal y los permisos. Un plan de inicio de software debe conectar el problema del cliente con los precios de suscripción, los costos de desarrollo de productos, la deserción y la adquisición de clientes.
Los mejores ejemplos hacen que la historia del dinero sea fácil de seguir. Eso importa durante un lanzamiento. Los inversores no quieren profundizar en afirmaciones vagas. Quieren ver que el fundador comprenda el modelo de negocio.
Lo que los fundadores menores de 30 años deben buscar antes de lanzar
Lo primero que hay que estudiar es el cliente objetivo. Muchos de los primeros fundadores dicen que su producto es «para todos». Eso normalmente debilita el tono. Un plan claro selecciona un grupo de clientes específico y explica por qué es probable que ese grupo compre.
Supongamos que un emprendedor quiere lanzar una aplicación de elaboración de presupuestos para estudiantes universitarios. Un plan más sólido no se detendría ahí. Determinaría si la aplicación es para estudiantes de primer año, estudiantes-atletas, estudiantes internacionales o graduados que ingresan a su primer trabajo. Cada grupo tiene diferentes niveles de estrés financiero, hábitos y comportamiento de compra.
Lo segundo que hay que estudiar es el precio. Los precios son a menudo el motivo por el que los jóvenes empresarios se rebajan a sí mismos. Un plan debe mostrar cómo el precio cubre los costos y deja margen para obtener ganancias. También debe explicar por qué los clientes pagarían esa cantidad.
Lo tercero a estudiar es la ruta de ventas. Un discurso no debe depender de «volverse viral». La atención viral puede ayudar, pero no es una estrategia en sí misma. Un plan de negocios debe mostrar los pasos que convierten la conciencia en clientes que pagan. Eso podría incluir asociaciones, listas de correo electrónico, tráfico de búsqueda, referencias, eventos locales, llamadas de ventas o anuncios pagados.
Lo cuarto a estudiar es la previsión financiera. Aquí es donde muchos jóvenes fundadores se ponen nerviosos, pero no es necesario que las cifras sean perfectas. Necesitan ser lógicos. Un pronóstico debe mostrar los ingresos, costos, ganancias y flujo de caja esperados. También debería mostrar qué supuestos se esconden detrás de las cifras.
La Oficina de Estadísticas Laborales rastrea cómo sobreviven los nuevos establecimientos comerciales a lo largo del tiempo y sus datos muestran que las tasas de supervivencia cambian según el año, la ubicación y la industria. Éste es un recordatorio útil de que una propuesta no debe fingir que el riesgo no existe. Una mejor presentación muestra que el fundador comprende los riesgos y tiene un plan para gestionarlos.
Ese nivel de honestidad puede generar confianza. Un fundador que dice: “Estos son los mayores riesgos y así es como responderá la empresa” a menudo suena más preparado que uno que sólo habla de ventajas.
Traiga un plan que haga que la gente crea que puede ejecutarlo
Una presentación no se trata solo de la idea. Se trata de si la gente cree que el fundador puede ejecutar. Esa creencia proviene de la preparación.
Ejemplos sólidos de planes de negocios muestran cómo conectar los objetivos con la acción. Si el objetivo es alcanzar €10 000 en ingresos mensuales, el plan debe explicar cuántos clientes se necesitan, cómo se llegará a ellos, qué pagarán y qué gastos deben permanecer bajo control. Si el objetivo es abrir una segunda ubicación, el plan debe mostrar lo que debe ser cierto antes de que esa medida tenga sentido.
Esto es especialmente útil para fundadores menores de 30 años que quizás no tengan años de experiencia en gestión. Un plan claro puede mostrar madurez. Les dice a los prestamistas, inversores y socios que el fundador no sólo está siguiendo una tendencia. El fundador estudió el mercado, probó la idea y pensó en el camino a seguir.
Un buen plan también ayuda al fundador a decidir qué no hacer. Eso puede ser tan valioso como saber qué perseguir. Si los números muestran que un producto tiene márgenes débiles, el fundador puede cambiar el precio o recortarlo. Si la investigación de clientes muestra que es demasiado costoso llegar a una audiencia, el fundador puede concentrarse en otra parte. Si el flujo de caja parece escaso después del lanzamiento, el fundador puede retrasar la contratación o reducir los costos iniciales.
Ése es el poder práctico de la planificación. Protege el tiempo, el dinero y la energía antes de que aumenten los riesgos.
Los empresarios menores de 30 años no necesitan parecer ejecutivos corporativos para hacer una buena presentación. Deben sonar claros, preparados y realistas. Estudiar ejemplos de planes de negocios puede ayudarlos a lograrlo. El ejemplo correcto muestra lo que incluye un plan serio, mientras que el propio trabajo del fundador convierte esa estructura en un negocio que vale la pena respaldar.