Análisis de Mari Pinardo
“Con menos riesgos, mejores perspectivas de beneficios, menor inflación y menores tipos de interés, tiene sentido que las bolsas sigan subiendo”: así resume el equipo de análisis de Bankinter sus perspectivas para lo que resta de 2026, presentadas el martes por su director, Ramón Forcada. En su tradicional rueda de prensa, Forcada destacó que los mercados se han acostumbrado a vivir con riesgos y que el entorno para la renta variable muestra una mejora considerable respecto a su última presentación de estrategia.
Los beneficios empresariales seguirán apuntalando las valoraciones; de hecho, el banco ha revisado al alza sus perspectivas para 2026: alrededor del 7 por ciento en Estados Unidos y el 4 por ciento en Europa, lo que eleva el crecimiento esperado al 23 por ciento y 18 por ciento, respectivamente.
«Dado que, a medio plazo, los mercados bursátiles tienden a reflejar el desempeño de los beneficios empresariales, esta dinámica proporciona un sólido apoyo a las valoraciones de los distintos índices».
Dado que “en el medio y largo plazo, las bolsas siguen los resultados de las empresas” –salvo anomalías en otros factores– con este apoyo y un flujo de noticias constructivo, Bankinter considera que el entorno sigue siendo promercado y propicio a la asunción de riesgos.
Sobre esta base, sus analistas esperan que el Ibex 35 suba un 12,2% a finales de 2026 y un 14,9% en 2027, con un nivel estimado de 22.328 puntos.
Como ha explicado Ramón Forcada, sólo tres factores podrían impedir que la renta variable continúe con su buena evolución: unos tipos de interés más elevados en el futuro, que podrían provocar una caída de las valoraciones; complicaciones excesivas en cuestiones geopolíticas (Rusia-Ucrania, Estados Unidos-Irán); o que el optimismo en torno a las ofertas públicas iniciales (IPO) en el sector de la Inteligencia Artificial (IA) resulte en última instancia excesivo. Sin embargo, Bankinter no considera especialmente probable ninguno de estos tres escenarios.
Ha indicado que su opinión es que el próximo paso del BCE será un recorte de tipos; además, la inflación debería comenzar a caer una vez que los precios del petróleo se estabilicen y el mercado se haya acostumbrado a vivir con dos guerras. En cuanto al petróleo, creen que los precios deberían volver a la normalidad el próximo año, pronosticando un retorno a 80 dólares por barril.
Sin miedo a la IA
Y respecto a las salidas a Bolsa de empresas de IA, señala que el problema está en la valoración –“como en el caso de las criptomonedas”– y que el rumbo que marque la recién cotizada SpaceX será decisivo para el resto; de hecho, considera alentador que OpenAI haya decidido esperar antes de salir a bolsa, “le da un toque de racionalidad; la influencia de las salidas a bolsa de empresas que no están obteniendo beneficios pero que hipotéticamente están muy valoradas crearía mucho ruido para el resto de empresas, y si ese ruido se pospone, mucho mejor”.
Pese a ello, Bankinter cree que estas empresas conseguirán rentabilizar sus inversiones, por varios motivos: la demanda de consumo de datos es enorme y va más allá del uso personal; las empresas de semiconductores ya han empezado a generar beneficios y pronto será el turno de las hiperescaladoras; y, además, son empresas que son gigantes desde hace bastante tiempo, lo que significa que tienen balances sanos y con capacidad inversora.