Informe de Renta 4
Los mercados europeos abrieron planos, pero los futuros estadounidenses bajaron (S&P 0,5%, Nasdaq 1%) y descensos en Asia, con el Nikkei japonés cayendo un 1% y el Kospi surcoreano un 5% (aunque había caído hasta un 7% durante la sesión, lastimado por Samsung y SK Hynix, que representan el 54% del índice) en medio de tomas de ganancias en el ‘comercio’ de IA. A esto se suma la noticia de que S&P habría rechazado la entrada rápida de SpaceX en el índice (contrariamente a las decisiones de Nasdaq – 15 días – y Russell – 5 días –), lo que significa que tendrá que esperar 12 meses para su inclusión en el índice, cumpliendo también con el requisito de rentabilidad (actualmente en déficit debido a la integración de xAI) y el requisito mínimo de free float.
La sesión de hoy estará dominada por el informe oficial de empleo de EE.UU., donde se espera un mercado laboral resistente, como ya lo indican las vacantes JOLTS y la encuesta de empleo privado ADP. La previsión de consenso es una nómina no agrícola de 85.000 (frente a las 115.000 anteriores, lo que fue una sorpresa positiva, y una media de 57.000 en lo que va de año), lo que mantendría la tasa de desempleo en el 4,3% por tercer mes consecutivo, mientras que se espera que el crecimiento salarial se modere (3,4% frente al 3,6% anterior). Los datos serán significativos para la Reserva Federal, ya que el mercado valora un aumento de 25 pb entre finales de 2026 y principios de 2027; Si se confirma la resiliencia del mercado laboral, la Reserva Federal podría centrarse más en el objetivo de estabilidad de precios (2%, y el IPC de mayo, que se publicará la próxima semana, podría aumentar hasta el 4,2%e).
En el plano geopolítico, el crudo Brent ha frenado la caída del jueves y se ha estabilizado en torno a los 95-96 dólares por barril en medio de una situación que continúa deteriorándose en Oriente Medio, tras el rechazo ayer por parte de Hezbolá del alto el fuego acordado entre Israel y Líbano (mientras continúan las hostilidades entre Israel y Hezbolá), que vuelve a poner en duda el acuerdo entre Estados Unidos e Irán. A esto se suman las declaraciones de Irán, a través de su ministro de Asuntos Exteriores, Araghchi, que sugieren que no se han logrado avances tangibles en el proceso de negociación con Estados Unidos, contradiciendo directamente a Trump (quien afirma que las conversaciones están en sus etapas finales).
Además, aunque Irán ha permitido una inspección nuclear de la ONU esta semana, ha bloqueado la verificación de la ubicación y el estado de sus reservas de uranio enriquecido, una señal de que las concesiones nucleares siguen siendo su línea roja más rígida. En el lado positivo, el Reino Unido y Francia han ultimado planes para liderar una misión multinacional de limpieza de minas en el Estrecho de Ormuz tan pronto como se llegue a un acuerdo.