La riqueza neta de los hogares españoles aumenta un 11% en 2025 y la ratio deuda/PIB cae a su nivel más bajo desde 1999

MDL | La riqueza financiera neta de los hogares se situó en 2.645 billones de euros (156,8% del PIB) a finales de 2025, lo que supone un incremento interanual del 11%, según las ‘Cuentas Financieras de la Economía Española’ publicadas por el Banco de España.

Mientras tanto, la deuda de los hogares aumentó a 723 mil millones de euros, frente a 696 mil millones de euros en 2024. Sin embargo, en términos relativos al PIB, cayó al 42,8%, el nivel más bajo desde finales de 1999.

En cuanto a la evolución de los saldos de activos financieros por instrumento, se produjo un ligero aumento de las tenencias de acciones y fondos de inversión, compensado por un descenso del efectivo y de los depósitos.

En cuanto al desglose del activo total por instrumento a finales de 2025, el componente de efectivo y depósitos se situó en su nivel más bajo de los últimos 30 años, aunque representó el 33,4% del total de activos financieros.

Mientras tanto, las participaciones en acciones y los fondos de inversión se acercan a su máximo, representando las primeras una participación muy cercana a la de los depósitos, con un 32,3%.

Por tipo de flujo, el aumento de la riqueza neta se explica principalmente por las revalorizaciones de los activos, especialmente en participaciones de capital y fondos de inversión. En cuanto a las transacciones netas, se ha producido un ligero aumento respecto a la media desde 2022.

Las transacciones acumuladas en cuatro trimestres sobre el total de activos financieros de los hogares aumentaron en 2025, situándose en 95.000 millones de euros, lo que representa el 5,6% del PIB, por encima de la media de los últimos trimestres. Por tipo de instrumento, este aumento se debe principalmente a una mayor inversión en efectivo y depósitos y fondos de inversión.

Por el lado de los pasivos, se produjo un aumento de las transacciones netas, hasta alcanzar el 2,1% del PIB, frente a una media del 0,6% desde 2022. Este aumento se debe principalmente a la evolución de los préstamos, que se situaron en el 1,8% del PIB, frente al 0,2% observado en los últimos trimestres.