Ya no hay diferencia en España entre el salario mínimo (15.120€) y el salario más frecuente (15.575€)

La urgencia con la que se ha incrementado el salario mínimo (SMI) en España (una subida del 46% sólo entre 2018 y 2023, el triple que la subida de la década anterior) choca con la capacidad real de las empresas para absorberlo. Y esto tiene un impacto: si el SMI nominal equivalía al 60% del salario modal (el más frecuente) en 2018, alcanzó el 97% en 2023.

Así, en España, el salario mínimo interprofesional va camino de convertirse en el más frecuente. De hecho, en términos reales, descontando la inflación, la brecha entre ambos índices se ha reducido hasta un mínimo del 2,97%, frente al 39,3% de 2018. Esta evolución tiene una interpretación clara, tal y como explica el diario El Economista: el SMI está tan desconectado de la economía y del mercado laboral que no ha tenido ningún «efecto de atracción» positivo en las nóminas de los trabajadores que ganan un salario más alto. De hecho, están perdiendo poder adquisitivo en relación con la inflación.

La investigación desarrollada por Fernando Pinto, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos, muestra cómo la estructura salarial española se ha concentrado en los niveles más bajos. Se trata de un fenómeno que se viene prolongando desde la crisis financiera. En 2009, el salario modal (el más habitual) alcanzó una cifra nominal anual de 15.491,59 euros, frente a los 8.736 euros del SMI. La diferencia entre ambos era de 6.755,59 euros, o el 77%.

Para 2018, el salario modal fue de 16.977,6 euros anuales y el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) fue de 10.302,6, lo que supuso una diferencia de 6.675 euros, un 64%. Pero a partir de entonces, el salario mínimo inició su ‘repunte’ alcista más intenso, con el objetivo de alcanzar el 60% del salario medio, tal y como establece la Carta Social Europea. Esto provocó que el salario modal cayera un 8,6% hasta los 15.575 euros en 2023 (último dato disponible en la Encuesta de Estructura Salarial) y que el SMI subiera hasta los 15.120, un incremento del 46%, lo que redujo la diferencia hasta los 455 euros, apenas un 3%. Dado que los datos de Pinto se basan en la Encuesta Anual de Salarios del INE, que sólo se extiende hasta 2023, no incluye las subidas del SMI de 2024 (4,4%) y 2025 (5,5%).

La caída del salario más frecuente en España se produjo en 2022 tras una década de relativa estabilidad y experimentó una ligera recuperación en 2023. Este comportamiento se explica como consecuencia de la pandemia: la reactivación del turismo fue especialmente intensa ese año, trayendo consigo una fuerte creación de empleo. El sector aprovechó la llegada de mano de obra inmigrante para aumentar la base de trabajadores, pero sin verse obligado a aumentar los salarios a un ritmo similar. Los datos salariales en términos corrientes muestran que los salarios mejoraron, pero sólo en el tramo inferior, en el que influye el SMI. Las cifras demuestran que esta mejora no se ha extendido a salarios más altos; no ha contribuido a elevar el nivel salarial general.