El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció ayer que duplicará con creces el volumen de sus recompras de deuda pública, una medida que provocó una fuerte caída de los rendimientos de los bonos en un momento de alta tensión en los mercados. El rendimiento a 30 años, que se acercaba al 5,34%, cayó al 5,20%. El rendimiento del bono a 10 años también cayó 10 puntos básicos, del 4,75% al 4,65%, impulsado en gran parte por el cierre de posiciones cortas por parte de inversores que apostaban a que los rendimientos de la deuda estadounidense seguirían aumentando.
Según el anuncio del Departamento del Tesoro, el Gobierno “al menos duplicará” el monto máximo de sus operaciones de recompra, incrementándolo de 2 mil millones de dólares a al menos 4 mil millones de dólares para cada uno de estos segmentos. Esto entrará en vigor el 9 de septiembre y se extenderá durante el resto del trimestre de reembolso actual que finaliza el 4 de noviembre.
La cifra de 4.000 millones de dólares se aplica por operación individual. No es un límite general diario, mensual o trimestral. El Tesoro organiza subastas específicas en fechas determinadas dentro de su calendario oficial (generalmente entre 1 y 2 ejecuciones por mes para cada segmento largo de la curva). A partir del 9 de septiembre, cada vez que el Tesoro realice una sesión de recompra en el tramo de 10 a 20 años, podrá comprar hasta un máximo de 4.000 millones de dólares en esa única sesión. Lo mismo aplica cuando convoca a sesión para el tramo de 20 a 30 años.
La compra de valores más antiguos y menos negociados permite a los operadores primarios (creadores de mercado) limpiar sus balances de activos difíciles de mover, liberando capacidad para nuevas compras con diferenciales más estrechos.
Con los mercados de renta fija bajo presión y los rendimientos aumentando a niveles no vistos en casi 20 años, la decisión apunta a la parte de mayor duración y, por lo tanto, más sensible de la curva del mercado de deuda estadounidense –los tramos de 10 a 20 años y de 20 a 30 años– que han sufrido una notable falta de compradores desde finales de junio.