Los ingresos fiscales aumentarán más del 10% en 2025, el déficit público se reducirá al 2,2%

En 2025, el Estado español recaudó 142.400 millones de euros a través del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), un 10% más que el año anterior. Esto se debió en gran medida a la negativa del Gobierno a indexar los tramos impositivos (deflactar las tasas) para mitigar el aumento de la presión fiscal causada por la inflación. Esto se conoce como “resistencia fiscal” (o “progresión fría”): los salarios aumentan en consonancia con la inflación, pero como los tramos impositivos permanecen sin cambios, se recauda y se paga más (los contribuyentes pasan a tramos más altos) aunque el nivel de vida de nadie mejore realmente.

Además del aumento del 10% en los ingresos del IRPF, hubo un aumento del 8% en la recaudación del Impuesto sobre Sociedades (42.200 millones de euros) y un aumento en los ingresos del IVA (impulsados ​​por la inflación y el crecimiento, ambos rondando el 3%), alcanzando casi 100.000 millones de euros. En consecuencia, los ingresos tributarios totales han crecido más del 10% y España ha logrado un superávit fiscal primario por primera vez desde 2007.

En los últimos cuatro años, los ingresos tributarios han aumentado un 41% (superando el 24,5% del PIB); sin embargo, España sigue cerrando sus cuentas con déficit. En 2025, esto ascendió a -36.700 millones de euros, el equivalente al 2,2% del PIB.