Cuatro de cada diez empresas creadas en 2019, el año previo a la pandemia, no resistieron y se vieron obligadas a cerrar sus puertas. Este porcentaje está aún lejos del “baño de sangre” de la Gran Recesión: el 73% de las creadas en 2007, el año anterior a la primera gran crisis del siglo XXI, han desaparecido. Así lo afirma el último informe de Iberinform, que confirma que “la supervivencia empresarial en España muestra una gran fragilidad”.
El veintitrés por ciento de las empresas creadas en los últimos cinco años han cesado sus operaciones. De las 506.192 sociedades anónimas constituidas entre 2020 y 2024, 126.095 se encuentran inactivas. De ellos, el 67% no ha comunicado oficialmente los motivos de su situación –ya sea por procedimiento concursal, baja de oficio, disolución, extinción o cierre de registros registrales por deudas incobrables–, según el estudio “Mortalidad Empresarial” realizado por Informa D&B.
Según el estudio, el tercer año de vida de una empresa registra la mayor mortalidad empresarial: la tasa de supervivencia cae 17 puntos hasta el 80%. El cuarto año es el segundo peor de la serie, ya que la tasa cae otros 11 puntos, hasta alcanzar el 69%. Como consecuencia, Uno de cada cuatro proyectos empresariales fracasa entre el tercer y cuarto año de existencia.
Iberinform detalla que Dos de cada cuatro proyectos empresariales no llegan al décimo añomomento en el que la tasa de supervivencia cruza la marca intermedia y se reduce al 48%. Al año 15, la tasa de supervivencia se limita al 34%, concluyendo con el hecho de que El 77% de las empresas creadas este siglo ya no existen. «Después de 15 años, las perspectivas de supervivencia se estabilizan». La consecuencia directa es que sólo una de cada cuatro empresas consigue llegar a los 30 años.