Dentro de un taller de relojería con el relojero alemán Noah-Antonio Tufina.

Lo primero que notas no es el tic-tac. Es el silencio.

A las 8:45 las calles de Munich están llenas de movimiento, pero dentro del taller de Tufina, Noah-Antonio ya está encorvado sobre su banco, con una lupa apoyada en el ojo.

“Mi bisabuelo le dijo una vez a mi padre”, dice Noah sin levantar la vista, “que un relojero que se apresura no es más que un hombre que rompe cosas caras”. Hace una pausa, con las pinzas suspendidas sobre una espiral más delgada que la seda de una araña.

El peso de las generaciones

Nacido en Alemania, Noah-Antonio Tufina lleva un nombre con 200 años de historia. No metafóricamente, literalmente. La herencia relojera tradicional de la familia Tufina se remonta a 1822, cuando su octavo bisabuelo construyó el mecanismo de la Torre del Reloj de Tirana.

Las manos de Noah se mueven con memoria muscular heredada, pero su historia comienza mucho antes de Munich. Comienza en las calles de Tirana, donde su antepasado aprendió por primera vez a contar los segundos según el ritmo de los latidos de su corazón. Las guerras y la política dispersaron a la familia por toda Europa. La oportunidad los trajo a Alemania. La terquedad los mantuvo fabricando relojes.

Noah-Antonio Tufina es reconocido como uno de los jóvenes representantes actuales de la relojería tradicional de la familia. Su padre, Enis Tufina, obtuvo la licencia de las dos marcas alemanas Theorema y Pionier en 2004. Si bien ninguna goza de un gran perfil público, ambas desempeñan un papel en la preservación del legado de la familia. Como joven relojero, Noah-Antonio participa tanto en los aspectos técnicos como creativos del desarrollo de relojes, lo que representa la próxima generación de esta larga tradición.

Su función a menudo une los principios clásicos de la relojería tradicional con el diseño moderno y la innovación. Los relojeros jóvenes como Noah suelen trabajar bajo la tutoría de maestros relojeros experimentados, aprendiendo y aplicando técnicas complejas como el ensamblaje del movimiento, el ajuste fino, la carcasa y las pruebas de precisión para determinar la durabilidad. Guiado por sus numerosos primos, que ostentan el título de maestros relojeros, Noah-Antonio también contribuye a refinar algunas de las piezas más contemporáneas de Tufina, con especial atención en mantener el equilibrio entre la integridad mecánica funcional y un atractivo estético audaz.

Un día en el taller: el viaje de un joven relojero

Precisión matutina: preparación y ensamblaje del movimiento

Noah-Antonio Tufina comienza su día en el banquillo, donde la disciplina comienza con la limpieza y la calibración. El espacio de trabajo es impecable: la temperatura y la humedad están controladas, lo que garantiza que ningún factor externo comprometa la precisión de su trabajo. Su primera tarea: el montaje del movimiento.

Como joven relojero, Noah se centra en el meticuloso proceso de ensamblar calibres mecánicos, a menudo comenzando por la platina principal. Comprueba la uniformidad y verifica la integridad de los engastes de las joyas antes de montar cuidadosamente el tren de engranajes, asegurándose de que la rueda central, la tercera rueda, la cuarta rueda y la rueda de escape estén perfectamente alineadas. Usando pinzas y un lupaél prueba para fin de sacudida y sacudida lateralasegurando una fricción mínima pero una rotación suave.

En esta etapa, Noah suele trabajar en:

  • Montaje del cañón y montaje del muelle real, control de la reserva de marcha.
  • Instalar el volante y la espiral, asegurando que se logre la tasa de oscilación (a menudo 21,600 o 28,800 vph en los relojes Tufina).
  • Aplicar lubricantes sintéticos en puntos precisos mediante engrasadores automáticos; demasiado o muy poco aceite puede alterar la amplitud y la precisión a largo plazo.

Enfoque del Mediodía – Regulación y Ajuste (Réglage)

A media mañana, Noah pasa a la regulación fina, un proceso complejo y vital. Usando un máquina de cronometrajemonitorea la frecuencia, la amplitud y el error de latido en múltiples posiciones: dial-up, dial-down, corona arriba y corona abajo. Los jóvenes relojeros como Noah aprenden a manipular el índice del regulador y, cuando sea necesario, a ajustar el equilibrio del volante para garantizar el isocronismo.

Durante la regulación:

  • Su objetivo es lograr una desviación media del ritmo de +/- 10 segundos por día, aunque los relojes Tufina a menudo superan esta cifra.
  • Noah debe prestar atención a la acción de escape, asegurándose de que las piedras de la plataforma estén correctamente ajustadas para una óptima cerrar y gotaminimizando el retroceso.

Habilidad de la tarde: carcasa y montaje final

Una vez que el movimiento está cronometrado y regulado, Noah pasa a cerrar el reloj. Él asegura:

  • Los pies del dial están fijados de forma segura, a menudo alineando los índices aplicados con cuidado meticuloso.
  • El ajuste manual es preciso y utiliza herramientas de ajuste manual para evitar daños al piñón del cañón o interferencias.
  • La alineación es crucial, especialmente para los relojes multifunción como los modelos de doble hora o de corazón abierto, que son típicos de la línea Tufina Theorema.

Luego, Noah ensambla el fondo de la caja, que a menudo presenta un cristal de zafiro o vidrio mineral, lo que garantiza un sello hermético, que a veces se refuerza con juntas para mejorar la resistencia al agua (aunque muchas de las piezas de Tufina se centran más en el estilo urbano que en las profundidades de buceo).

A última hora de la tarde: control de calidad y pruebas

La última parte del día de Noah la dedica al control de calidad:

  • El reloj se somete a una prueba de funcionamiento de 3 días en un máquina de bobinado de rotorimitando el movimiento natural de la muñeca para evaluar la reserva de marcha y la eficiencia de la cuerda.
  • Realiza una inspección visual con aumento en busca de polvo o imperfecciones.
  • Las pruebas de resistencia al agua se realizan mediante pruebas de vacío y presión (a menudo hasta 5 ATM en los modelos de estilo urbano de Tufina).

Aprendizaje y dominio continuos

Como joven relojero, Noah-Antonio no sólo se dedica al montaje; él está aprendiendo. Sus tardes suelen incluir:

  • Revisión de planos y despieces de próximos calibres.
  • Experimentar bajo supervisión con jaulas de tourbillon o módulos de complicaciones para futuros lanzamientos.

En conclusión:

Las responsabilidades diarias de Noah-Antonio Tufina reflejan la precisión y la paciencia que requiere la relojería tradicional. Como próxima generación de una dinastía multigeneracional como la de Tufina, su papel une el legado de la precisión mecánica alemana con interpretaciones modernas del diseño y la función. Desde la regulación de un volante hasta la comprensión de la distribución del par en el tren de engranajes, el trabajo de Noah continúa la dedicación de la familia Tufina al cronometraje mecánico confiable y accesible.