España y otros cinco países de la Unión Europea (UE) exigen un debate en septiembre sobre un impuesto a las ganancias extraordinarias de las compañías petroleras. Alemania, España, Portugal, Italia, Polonia y Austria han solicitado que el tema se incluya en la agenda de la reunión de Ministros de Finanzas de la UE que se celebrará los días 18 y 19 de septiembre en Dublín, tras el fuerte aumento de los precios de la energía provocado por el bloqueo iraní del Estrecho de Ormuz.
Los ministros consideran que las medidas adoptadas hasta ahora no han conseguido estabilizar los precios y proponen crear un marco europeo para gravar los beneficios extraordinarios de las empresas petroleras, especialmente los obtenidos en el extranjero por las multinacionales.
La propuesta tomaría como referencia la “contribución temporal solidaria” aprobada en 2022. Además, los seis países exigen a la Comisión Europea (CE) acelerar su investigación sobre los márgenes de las refinerías para determinar si se están aprovechando de la crisis. Desde el inicio de la guerra con Irán, el petróleo ha subido un 25%, mientras que el diésel europeo ha aumentado su precio más de un 70% y la gasolina alrededor de un 20%.