Andy Burnham ha prometido respetar las normas fiscales establecidas por la ministra Rachel Reeves para tranquilizar a los inversores y evitar un fuerte aumento de la deuda, y no aumentar el impuesto sobre la renta, las contribuciones a la Seguridad Social o el IVA. Es un firme defensor de recuperar el control público (aunque no la propiedad pública) del agua, la energía y los ferrocarriles, y mantiene una postura más proeuropea que Starmer.
Análisis por equipo editorial
Hervé Prettre, jefe global de análisis de inversiones de Edmond de Rothschild, señala que «si Andy Burnham ganara la votación interna del partido (posiblemente en julio si no surge ningún otro candidato, o en septiembre en caso contrario), persistiría la incertidumbre política con respecto a la dirección de la política fiscal del nuevo gobierno. Burnham tendría que equilibrar una agenda social más ambiciosa con disciplina fiscal si quiere evitar tensiones en los mercados de deuda del Reino Unido.
En este contexto, la sucesión de Rachel Reeves, la actual Ministra de Hacienda, considerada un pilar de la credibilidad fiscal del gobierno, podría convertirse en un asunto de gran importancia.
Los mercados han reaccionado muy poco hasta ahora, ya que la dimisión de Starmer era ampliamente esperada y Burnham no es percibido como un extremista: tuvo un mandato exitoso en Manchester, prometió respetar las reglas fiscales establecidas por la Canciller Rachel Reeves para tranquilizar a los inversores y evitar un fuerte aumento de la deuda, y se comprometió a mantener la promesa del manifiesto laborista de no aumentar el impuesto sobre la renta, las contribuciones a la Seguridad Nacional o el IVA. También ha pedido un “nuevo impulso para la reindustrialización”, es un firme defensor de devolver el control público –aunque no la propiedad pública– del agua, la energía y los ferrocarriles, y mantiene una postura más proeuropea que Starmer.
En lo que respecta al Banco de Inglaterra, los inversores han reducido ligeramente sus expectativas sobre las tasas: ahora descuentan un aumento único al 4 por ciento en diciembre, frente al 3,75 por ciento actual. Los rendimientos de los bonos a 10 años han caído del 4,84 por ciento al 4,80 por ciento. El FTSE 100 se ha comportado ligeramente mejor que el Stoxx 50.
Los próximos días serán decisivos para determinar si Andy Burnham podrá cumplir con las expectativas de los votantes respetando los límites establecidos por los mercados financieros”.