Los cuatro gigantes europeos de las telecomunicaciones han firmado una carta de intención para evaluar una oferta conjunta en la subasta de espectro radioeléctrico para los Servicios Móviles por Satélite (MSS) que habilitará la Unión Europea. El objetivo es controlar frecuencias clave para llevar servicios móviles satelitales directamente a los teléfonos (tecnología Direct-to-Device o D2D) sin depender exclusivamente de infraestructura de terceros.
La iniciativa se alinea con los planes de la Comisión Europea para garantizar la soberanía tecnológica, la seguridad y la resiliencia en las comunicaciones. Frente al dominio estadounidense (Starlink, AST SpaceMobile), los operadores buscan garantizar la gobernanza europea sobre las comunicaciones críticas, la cobertura en zonas rurales o de difícil acceso y las situaciones de emergencia.
Cumpliendo con los requisitos regulatorios de Bruselas, el acuerdo contempla que la conectividad satelital desarrollada en el marco de este consorcio se comercializará mediante un acceso abierto y no discriminatorio. Esto permitirá que otros operadores móviles regionales y más pequeños utilicen la red satelital para sus usuarios.
Los operadores planean desplegar las estaciones terrestres y los nodos de coordinación necesarios en suelo europeo, asociándose con operadores de satélites y proveedores de tecnología espacial para integrar perfectamente la red satelital con sus redes móviles 5G existentes.
Esta alianza busca optimizar la asignación de capital evitando la duplicación de costos y la dilución de márgenes en infraestructura. La estrategia financiera se divide en:
- Infraestructura terrestre: Financiación conjunta de nodos terrestres y funciones de coordinación.
- Activos espaciales (eficiencia Capex): Se descarta la inversión directa en satélites; La constelación será proporcionada por un socio satélite externo, lo que reducirá el riesgo de balance.
El proyecto, alineado con la Comisión Europea (CE), tiene como objetivo capturar la demanda insatisfecha de cobertura universal y fortalecer la seguridad de la red. Esto diversifica los flujos de ingresos en un mercado maduro y consolida la soberanía tecnológica del continente.