Los disturbios alimentan la prima de riesgo de Francia y alcanzan niveles no vistos desde 2012

La reciente escalada de tensión social en Francia, caracterizada por una intensa ola de protestas y disturbios por el alto costo de la vida, ha asestado en última instancia un golpe directo a la confianza del mercado en la deuda soberana del país.

El diferencial entre el rendimiento del bono francés a 10 años y el bund alemán (la prima de riesgo de Francia) ha aumentado hasta cerca de 148 puntos básicos. Se trata de un nivel máximo no visto desde 2012, durante lo peor de la crisis de deuda soberana de la eurozona.

Los disturbios actúan como detonante de una preocupación subyacente: la capacidad del gobierno francés para corregir el desequilibrio de sus finanzas públicas.

  • Francia presenta un déficit público en torno al 5,4% del PIB (muy por encima del objetivo del 3% fijado por Bruselas).
  • Su deuda pública está trepando hacia el 120% del PIB.
  • Las protestas ponen de relieve la enorme dificultad política de impulsar reformas fiscales destinadas a recortar el gasto o aumentar los ingresos.

La incertidumbre política y los elevados costes derivados de los disturbios (millones en daños materiales a infraestructuras y empresas) se han traducido en:

  • Caídas en la Bolsa de París (CAC 40) superior al 1,2% – 1,5%.
  • Un efecto de contagio moderado en otras bolsas europeas y el valor del euro.
  • Demandas de los inversores de mayores rendimientos (superando el 4,8% del bono a 10 años) para financiar al Estado francés.

El escenario económico proyectado para el país apunta a un crecimiento lento (alrededor del 0,4% en 2026). La combinación de bajo crecimiento, alto déficit y malestar en las calles obstaculiza la consolidación fiscal, poniendo la sostenibilidad de la deuda de la segunda economía más grande de la eurozona firmemente en el punto de mira de la Unión Europea y las agencias de calificación.