La inversión extranjera neta en España cae un -40% en el primer semestre del año hasta los 3.407 millones de euros. La inversión bruta aumenta un +31,3% hasta 12.446 millones de euros, pero las desinversiones crecen un +171% hasta 9.038 millones de euros.
Según el equipo de analistas de Bankinter, se trata del peor dato desde la crisis de 2012. En 2025, la inversión extranjera neta ya había caído un -19%, hasta los 20.060 millones de euros.
Estados Unidos sigue siendo el primer inversor en términos brutos, pero en términos netos cae un -230% en los primeros 6 meses del año hasta los 993 millones de euros.
Los mayores inversores en términos netos son Francia, Portugal, Alemania y Corea del Sur. China ocupa el puesto 15 con un importe de 54 millones de euros.
A pesar de la caída, el impacto sobre el PIB será muy pequeño, ya que la mayor parte de la actividad económica depende de la demanda interna y las exportaciones; Además, la inversión extranjera directa es muy volátil y se ve afectada por transacciones corporativas específicas.
La inversión extranjera directa representó ~1,5% del PIB en 2025.