El indicador adelantado del Índice de Precios de Consumo (IPC) publicado por el INE fija la inflación anual en el 4,9% en septiembre, seis décimas más que en agosto. La inflación subyacente, que excluye la energía y los alimentos no procesados, también aumenta hasta el 3,1%, lo que confirma que el aumento de precios es estructural y afecta a la cesta de la compra diaria. El IPCA, índice comparable a nivel europeo, alcanza el 5,0%.
Según el INE, este repunte se explica principalmente por el aumento de los precios de los combustibles y lubricantes, que subieron respecto a la caída de septiembre del año pasado. Los viajes organizados también influyeron, ya que sus precios cayeron menos que en 2025. La tasa del IPC mensual se sitúa en el 0,3%, lo que confirma que los precios siguen subiendo mes tras mes.
Con alquileres medios que superan los 1.176 euros y precios de compra que exigen pagos iniciales de más de 66.900 euros, la combinación de inflación, combustible y vivienda está empujando a miles de hogares a una situación de vulnerabilidad económica.
«El coste de la vida está aumentando mucho más rápido que los salarios, imposibilitando llegar a fin de mes; la propuesta de aumento salarial que se plantea en la negociación colectiva es del todo insuficiente», denuncia Joaquín Pérez, secretario general de USO.