Según datos oficiales del SEPE, el paro aumentó en 44.419 personas respecto a julio (+1,92%), hasta alcanzar un total de 2.355.918 personas. El descenso interanual se sitúa en 70.593 personas y se debe en gran medida al proceso extraordinario de regularización de inmigrantes, que ha mitigado el impacto negativo del final de la temporada estival.
El aumento del desempleo afectó a las 17 comunidades autónomas, particularmente a Cataluña (+14.594), Madrid (+6.881) y la Comunidad Valenciana (+5.847). Sólo Ceuta consiguió reducir su cifra, con 148 parados menos. Este incremento está directamente relacionado con la extinción de contratos de verano y relacionados con el turismo.
Por sectores, el paro crece en Servicios (+28.563), Solicitantes de primer empleo (+8.368), Construcción (+4.669) e Industria (+3.731), mientras que desciende sólo en Agricultura (-912).
La Seguridad Social perdió 162.840 cotizantes medios, una caída propia de agosto, impulsada especialmente por la finalización de los contratos en educación, que supuso una pérdida de 76.535 afiliados.
Aunque la extraordinaria regularización de inmigrantes permitió cerrar el mes con 22,34 millones de cotizantes, Joaquín Pérez, secretario general del sindicato USO, señala que “este impulso no soluciona los problemas de fondo, que son el empleo temporal encubierto, el trabajo a tiempo parcial involuntario y la rotación constante”.
Según el sindicato, los datos de agosto vuelven a poner de relieve que la creación de empleo en España sigue siendo inestable, temporal y de baja calidad, especialmente en sectores donde la facturación es estructural. El crecimiento desestacionalizado de 83.844 contribuyentes no es suficiente para compensar las pérdidas reales de empleo ni para consolidar trayectorias profesionales decentes.