Las recompras de acciones alcanzan un nuevo récord en Europa (17.000 millones de dólares en agosto y 170.000 millones de dólares en lo que va de año), manteniendo los mercados bursátiles en niveles récord

Según el análisis de Morgan Stanley, las recompras de acciones en Europa alcanzaron aproximadamente 17.000 millones de dólares en agosto, lo que supone el mayor agosto registrado (+14% interanual). Las recompras acumuladas en lo que va del año en Europa han aumentado a ~170 mil millones de dólares, un máximo histórico y un 12% por encima del récord anterior.

Medidos en dólares estadounidenses, los programas más importantes incluyen:

  • Caparazón: programa que supera los 7 mil millones de dólares
  • Novartis: más de $6 mil millones
  • PA: más de 3.500 millones de dólares
  • UBS, TotalEnergies y SAP: más de 3 mil millones de dólares cada uno…

En España, el Ibex 35 también está contribuyendo a esta tendencia: Santander ha completado un tramo de 1.500 millones de euros (lo que eleva su total a 5.000 millones de euros) y acaba de lanzar otro plan para recomprar 1.825 millones de euros en los próximos cien días. En agosto, BBVA cerró su programa de recompra de 4.000 millones de euros con un tramo final de 1.460 millones de euros, mientras que CaixaBank ya ha ejecutado la mitad de su programa de 500 millones de euros lanzado en mayo, una cantidad similar al actual plan de recompra de Repsol.

Los bancos, las compañías petroleras y las empresas de energía son los principales impulsores de estas recompras masivas destinadas a aumentar las ganancias por acción (BPA). Al cancelar (destruir) las acciones recompradas, las ganancias de la empresa se dividen entre un menor número de acciones totales. Esto aumenta mecánicamente las EPS y respalda el precio de las acciones a largo plazo.

Además, a diferencia de los dividendos tradicionales (que el mercado espera que las empresas mantengan o aumenten año tras año), las recompras permiten a las empresas pausar o acelerar los rendimientos del capital en función de las necesidades de flujo de efectivo y las condiciones económicas sin enviar señales negativas al mercado.

Estos programas continuos de recompra también actúan como un “comprador constante” en el mercado, amortiguando las fuertes caídas durante las liquidaciones.

La eficiencia fiscal es otro factor importante: en varios países europeos, incluida España, la recompra de acciones es más eficiente desde el punto de vista fiscal para los accionistas que recibir dividendos en efectivo (que se gravan inmediatamente como ingresos por inversiones).